Comprueban eficacia de una nueva vacuna contra la Hidatosis ovina

Un grupo de técnicos, del que forman parte investigadores de la Universidad Nacional de Río Negro, logró probar la efectividad de una vacuna contra la hidatidosis ovina, en el marco de una estrategia para el control de la enfermedad. El esquema de vacunación implementado es el único efectuado en el mundo y los primeros resultados evidencian que la efectividad de la vacuna sería absoluta para cortar el ciclo de esta zoonosis.

El operativo se desarrolló sobre lanares vacunados con anterioridad, según lo establecido por el cronograma de trabajo de un proyecto cooperativo que en sus inicios incluyó a la Universidad de Melbourne, la Universidad Nacional de La Pampa y el Instituto Nacional de Microbiología “Carlos Malbrán”. Luego, se incorporó a las actividades la carrera de Medicina Veterinaria desde su sede en Choele Choel con la participación del doctor Edmundo Larrieu.

Para desarrollar y consolidar las investigaciones se dispuso utilizar la vacuna provista por la Universidad de Melbourne en áreas consideradas críticas por el Programa de Control en razón de identificarse aún casos en niños de la Línea Sur de la provincia de Río Negro. Los focos se ubicaron en Anecón Grande, Mamuel Choique, Nahuel Pan y Río Chico Abajo. La inoculación se realizó sobre corderos a partir de la parición.

La “equinococosis quística o hidatidosis” es una zoonosis parasitaria. El parásito requiere dos hospederos mamíferos para completar su ciclo de vida: el de adulto, que se desarrolla en el intestino del perro y de otros carnívoros, y el larvario que se desarrolla en forma de quiste (“quiste hidatídico”) en las vísceras de animales, especialmente en ganados ovino y caprino, así como también en los seres humanos.

Se trata de una de las enfermedades zoonóticas de mayor prevalencia en Argentina, Uruguay, Chile, Perú y el sur del Brasil, en donde la cría de lanares asociada a la tenencia de gran número de perros y al hábito de faenar ovinos adultos para consumo propio con la consiguiente alimentación del perro con vísceras infectadas generan condiciones ideales para el ciclo de la enfermedad.

En relación a los seres humanos, la prevalencia inicial de la infección en niños de 6 a 14 años era de 5.6% en 1986, determinada mediante encuestas ultrasonográficas, y con una disminución en forma persistente hasta alcanzar el 0.3%. Así, la hidatidosis se mantiene aún en niveles endémicos en perros y ovinos, aunque con una drástica merma de la transmisión a los seres humanos.

Las actividades de campo para la aplicación de la vacuna, desarrollada por el doctor Marshall Ligthowlers de la universidad australiana y denominada EG95, se pusieron en marcha en 2006 en los parajes de Anecón Grande, Mamuel Choique y Río Chico Abajo. El especialista, de reconocido prestigio internacional, visitó dos veces las áreas de campo para supervisar la puesta en marcha del programa. La premisa fue incorporar una estrategia de ataque, basada en evitar la infección en el ovino y, como consecuencia en el perro, y que podría permitir mayor éxito en la disminución de la prevalencia y en la eliminación del parásito del ambiente.

El científico y los equipos técnicos de las universidades, del Instituto Malbrán y del ministerio de Salud de Río Negro, concretaron la intervención denominada “necropsia” sobre el ganador lanar. Según señalaron a Argentina Investiga, la premisa fue incorporar una nueva estrategia de ataque, basada en evitar la infección en el ovino y, como consecuencia, en el perro, lo que podría permitir mayor éxito en la disminución de la prevalencia y en la eliminación del parásito del ambiente.

El operativo efectuado incluyó la “necropsia” de grupos de ovinos que recibieron la vacuna en 2006 y la toma de muestras de sangre que serán procesadas en el Instituto Malbrán y en el Instituto Cevan de Ciencia y Técnica de la Nación.

En ninguno de los animales sometidos a esa intervención se identificó la presencia de quistes hidatídicos por lo cual la efectividad de la vacuna sería absoluta para cortar el ciclo de la enfermedad, destaca el informe oficial. Estudios finales se efectuarán en dos años cuando la totalidad de las majadas de esas áreas de trabajo haya sido remplazada por animales vacunados, lo que supondría el cese total de la transmisión.

Recientemente, el esquema de vacunación -considerado el único efectuado en el mundo- fue presentado por Larrieu en una conferencia especial que tuvo lugar en el Congreso Brasileño de Parasitología organizado en Porto Alegre.


Paulina Andrés
Rectorado UNRN
Área de Comunicación
Universidad Nacional de Río Negro

Fuente: http://argentinainvestiga.edu.ar

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